Decoración y myhyv, ¿es necesario? 

04.11.2017

La primera vez que leí myhyv en Twitter pensé así de golpe, que se estaba hablando de MVRDV, me extrañó tantísimo que fui corriendo a meterme en el TT para ver qué había pasado y me llevé la sorpresa. Estaban hablando, como cada día, del "programita". 

No veo para nada la televisión, ni ahora con todo esto del "process", ni antes. No es por ser más cool, sino porque estoy tantísimas horas delante del ordenador, que cuando tengo tiempo libre prefiero tumbarme en la cama a leer o a no hacer nada o salir a tomarme una cerveza o a andar. No me llaman la atención los programas que hay y lo que me interesa ver, lo veo en internet a la hora que me venga bien. Seguramente me esté perdiendo mucha información y muy valiosa al no ver las noticias, pero..

Recuerdo una compañera de piso que lo veía..me resultaba muy raro que una tía tan competente como es ella, viera ese tipo de programas, que tuviera TeleciRco encendido, me alegraba el tener clases por la tarde y no comer viéndolo. 

En mis años de camarera, coincidía en la barra con muchas niñas operadas y niños ciclados. Eran todo músculo y tintes, tatuajes y piercings, (y que conste que yo tengo tatuaje -del que me arrepiento- y tuve piercings en nariz, lengua y orejas, pero lo que también tenía eran prejuicios). Aunque me llevaba bien con todos mis compañeros, siempre había una parte de mí que me decía que este tipo de personas no eran "gente de bien", algo me llevaba a pensar que eran personas superficiales que sólo se fijaban y preocupaban en su físico, en sus motos y sus coches o qué cantidad de silicona llevaban y me habían enseñado que en esta vida había que estudiar una carrera para "ser alguien". No iban conmigo, pero gracias a Dios que me dí cuenta pronto de que eso no los hacía peores personas y ni muchísimo menos, que yo fuera mejor que ellos por entusiasmarme la arquitectura y el diseño en vez de los circuitos y los gimnasios. Cada uno tiene sus aficiones! ¿Por qué saber de física es mejor que saber de proteínas

A día de hoy, he llegado a entender esto. Una persona no es mejor ni peor por estudiar o por no hacerlo, por vivir en una caravana o en un ático. Ni mucho menos por tener 20 gatos o no gustarle los niños. No existe lo correcto, lo que está mal o lo perfecto. Lo que funciona para unos, no tiene por qué servir para otros. Cada uno es como es y hay que respetar a todo el mundo. Sabiendo, claro está, cuáles son los límites de las libertades de cada uno, que no traspasen los derechos de otros y sabiendo y conociendo cuáles son nuestros deberes. Dentro de un marco legal y cívico hay que SER, simplemente. 

Cada uno es feliz como puede y con lo que tiene o le dejan. Esto es así.  si no eres feliz, muévete, cambia! A mí me hace feliz un patio en verano, atardeciendo y algunos amigos, copas de vino y unas tapitas. Pero no por estar en invierno voy a ser menos feliz. Mi hermano me contaba que ir a un concierto y cantar gritando, saltando eufórico es lo que más le gusta y con ello se siente feliz. Mi novio es feliz viendo ganar a su Betis. ¿Por qué ser feliz con momentos o acciones es mejor que ser feliz con un coche o un bolso de Chanel? Si que es verdad que hay muchos estudios que demuestran que los objetos materiales lo único que hacen es satisfacernos durante un periodo de tiempo corto, después queremos otro y otro y otro. En el momento que compramos un coche somos felices, pero cuando pasa un tiempo queremos más, nos sentimos frustrados y vamos a por el viaje al Caribe (hace 10 años, ahora la moda es Tailandia, en 10 años será Zanzibar), después a por las joyas de Cartier y así..

Creo que pasa lo mismo con los momentos. Mi novio quiere que su equipo gane siempre, yo quiero pasármelo bien siempre con mis amigos. Cuando estamos reunidos ya empezamos a hablar del próximo plan. ¿No es lo mismo? Nunca nos quedamos satisfechos y siempre queremos más, está en nuestra condición humana, superarnos, avanzar, seguir caminando, tener aspiraciones y sueños y poder cumplirlos. 

Todo esto lo relaciono con el tema decorativo y del diseño. Hay ciertas tendencias en decoración que no son mi estilo, que no encajan conmigo. Añado fotos para que veáis a lo que me refiero. Están bien combinados y cumplen su función. ¿Pero porque a mi no me gusten, por qué no iban a funcionar para otras personas? Haber estudiado una carrera me da pautas, técnicas, algo de conocimiento, pero no la verdad absoluta de tener un gusto o un estilo mejor que otra persona que no tenga conocimientos en esta materia. Porque además a veces lo espontáneo es más acertado que lo estrictamente estudiado al milímetro, por lo menos en este caso, a un cirujano no se le puede meter en el saco de la espontaneidad, ¿o sí? 

Pensaréis que estoy medio loca, que están bien la mayoría de los espacios.. esto dependerá de cuánto se acerquen a vuestro gusto, a vuestro estilo..Ahora voy a añadir fotos que sí me definen, que me encantan y que no necesariamente tienen por qué gustar a los demás, porque además las características que yo veo como positivas, - sobriedad, vacío, seriedad, austeridad, frialdad, neutralidad..- muchos las verán como negativas o aburridas, pero así soy yo, ¡qué remedio! 

Ahora bien, todo esto es mi punto de vista, el cual no tiene por qué encajar con el de otro. Después de mucho tiempo intentando conocer a las personas por dos datos que me cuentan así de primeras para ver qué estilo es más afín con ellos, me doy cuenta que no quiere decir que esto sea lo mejor, ni mucho menos. Como intento explicar en este artículo, cada persona tiene sus intereses, sus gustos, sus limitaciones y no son mejores que los de otro, ni por asomo. Lo que para unos es lujo, para otros es exceso. O lo que para algunos es triunfo para otros fracaso. Para unos leer o visitar un museo puede ser una afición muy gratificante, otros se aburren y prefieren un parque de atracciones. ¿Y qué? Ellos son felices, ellos todos. Como digo, uno no es mejor persona por saber que Lisboa es la capital de Portugal en comparación que otro que no lo sepa. El conocimiento no da la felicidad. Te da opciones para poder elegir, pero el no tenerlas no te hace infeliz ipso facto.  El haber tenido la posibilidad de estudiar una carrera o dos, tener un título o veinte no hace que quien no los tenga sea infeliz de manera automática. Dejo otra fotogalería con imágenes que muchos asocian con el lujo. 

A muchas personas les gustaría vivir en este tipo de viviendas, otras, sin embargo prefieren menos brilli brilli, ¿y? Sigo pensando que para mí, el verdadero lujo es vivir en armonía con lo que nos rodea, el espacio libre, cuidando la naturaleza e intentando dejar los espacios que habitamos mejor de como los encontramos. Incluso si tu vecino es un tronista que baila reggeaton.