El negro es el nuevo blanco, again

02.11.2017

Black is back! 

Vuelve la tendencia de lo elegante y no hablo de Nicole Kidman. Si bien es verdad que cada semana aparecen en Zara nuevas colecciones y vamos todos a comprar lo que Amancio nos manda, en decoración sucede lo mismo. Hay revistas que necesitan sobrevivir a la era digital y por ello sus publicaciones se han vuelto más colaborativas (vamos a decirlo así), con las marcas comerciales. En cada página aparecen fotografías de viviendas "reales" con referencias a las casas comerciales y sus productos. Publicidad pura y dura, vaya. 

Esto viene a ser así. Llegan a tu casa con un camión con muebles que necesitan sacar en su próximo número, lo colocan todo en tu hogar, hacen las fotos y hasta luego, buenas tardes. Después en la revista vemos casas que ya de por sí son espectaculares con muebles que cuestan más que un coche y oye, todo a la última, como si pudiéramos cambiar de sofá como de camiseta. 

No es que la mayoría de los mortales podamos permitirnos mansiones dignas de fotografiar en revistas de diseño o decoración, pero sí que podemos hacer que, aunque vivamos en un bloque de pisos con 46 vecinos más, nuestra casa sea tan maravillosa como los chaletazos de esas publicaciones. 

Como decía al principio, las tendencias en decoración van cambiando cada año, cada mes y casi cada semana. Pero hay fórmulas que pueden durar toda la vida, sólo hay que saber elegir bien y apostar 100% a los básicos. Es la única regla. Los colores en tendencia, son eso, tendencia. Pasan de moda, nos aburren en cuanto sale otro color más bonito que el anterior, que aunque no nos guste, como lo tenemos hasta en la sopa, podríamos pensar que cada año tenemos un nuevo color favorito. Los míos de esta temporada son los grises combinados con mostazas. (aunque siempre seré fiel a mi "turquesa de invierno").

En las cocinas es donde gastamos más dinero al amueblar nuestra vivienda. Hay que pensar muy muy bien la distribución, el mobiliario, los electrodomésticos... va todo a medida y al final es una inversión que esperamos no tener que volver a hacer hasta pasados 20 años, como mínimo! y esto se puede conseguir. 

Lo primero que hay que hacer, para reformar o amueblar de primeras la cocina, es coger papel y lápiz (o boli o rotuladores fosforitos, o todo a la vez, tiramos la casa por la ventana! como quieras) y anotar en el papel (aunque aconsejo usar un cuaderno para todo), anotar toooooodo lo que vas a querer guardar en la cocina, desde los electrodomésticos hasta las servilletas, pasando por los botes y tapers o productos de limpieza, sartenes y manga pastelera. Todo lo que necesites guardar en esta habitación debe ser anotado y agrupado por categorías, es decir, el menaje por un lado, los textiles, la comida, los pequeños electrodomésticos...

Cada oveja con su pareja. Así, cuando vayamos a organizar la distribución será más fácil organizar todo y este es el siguiente paso. Ahora vamos a ver dónde queremos guardar todo. Si somos unos cocinillas (como la fantástica Paulina Cocina que acabo de descubrir y que por cierto, está reformando su cocina..) y  tenemos muchísimos pequeños electrodomésticos, necesitaremos reservar un espacio para guardarlos todos y sacarlos para su uso en vez de tenerlos todos sobre la encimera a modo de exposición de Media Markt. Aunque siempre aconsejo que menos es más. No acumules!

Teniendo en cuenta los metros de la cocina hay que dibujar la distribución, pensando dónde queremos guardar los cubiertos, donde son más cómodos los trapos y como ahorraremos tiempo al guardar las cacerolas a mano. 

Es hora de empezar a mirar en Pinterest imágenes de cómo queremos que sea la cocina, y me refiero a la parte estética. Mirar colores, acabados, revestimientos... Intentando no alejarnos del diseño que creemos práctico. Al ver lista y clara la distribución podremos ir a las empresas de cocina para que nos den ideas, corrijan nuestros bocetos y nos den más soluciones prácticas. Pediremos presupuestos y se hacen las valoraciones. 

No nos podemos dejar tampoco "engañar" por lo que nos quieran vender. Si tu ya has visto en tus miles de fotos de Pinterest que no quieres tiradores en las puertas, que no te convenzan de lo contrario. Hay que saber que poner unos tiradores cuestan un dinero y la dependienta lo que quiere es VENDER, punto. 

Volvemos al color, a las tendencias. Aquí las empresas quieren vender, quieren que te lleves su última cocina, la más actual, además te cuentan que "ahora todo el mundo se la está llevando así" y claro, tu no quieres ser menos que "todo el mundo". No, no te dejes engañar. No es que den malos consejos, es que simplemente no los dan, son técnicas de venta y les da igual tu estilo de vida o lo que realmente es mejor para el espacio que tienes. Habla con un arquitecto, o con un interiorista, seguro que aprovechamos mejor el espacio. Y respecto a los colores, evítalos!! directamente. Puede sonar muy radical, pero es la única forma de no cansarte ni aburrirte de tu cocina, de que no te sature. Busca los colores neutros, a saber, blanco, negro y toda la gama de grises o marrones y toda la gama de beiges. No vemos una cocina en camel. Es raro, para esto tenemos la madera, también muy en tendencia. Si quieres meter color, que sea con la decoración. Unos trapos o tazas o tetera sobre la encimera, las sillas si tienes espacio para zona de desayuno, como mucho las lámparas si son colgantes, pero evita poner los frentes de la cocina en fucsia o verde pistacho. Se acuerdan? Hace 10 años estaban en tendencia. Se lo aconsejo, no salgan del blanco o del negro. Los dos tienen sus pros y sus contras y en este artículo hablamos del negro, que es el eterno elegante, el majestuoso y clásico. 

Tampoco hace falta que toda la cocina sea de color negro, aunque queda espectacular de bonito, pero para gusto, y nunca mejor dicho, los colores. Con añadir los elementos decorativos en negro, o los electrodomésticos, o como decíamos antes, las sillas o lámparas o incluso poner un vinilo en los azulejos para dar esa profundidad que aportan los colores oscuros.. 

Aunque parezca que los colores oscuros hacen los espacios más pequeños y realmente es así, si toda la habitación está pintada de un color oscuro, lo que da sensación es de profundidad..se pierden las líneas, las esquinas de la habitación y parece eterno. Pero es difícil de resolver la luz después, dependerá del tipo de habitación que sea, una cocina o un baño, si se usan mucho, no es recomendable pintar todo del mismo tono de negro, un dormitorio, en el que solo vamos a dormir, sería más conveniente. 

Al combinar negros con maderas o dorados, estaremos dejando espacio al lujo. El negro se asocia a lo caro, lo elegante, clásico, formal, serio..todos los adjetivos son positivos si queremos conseguir este resultado y aunque también haya cierta parte de tétrico, dependerá de los complementos o decoración de como se perciba. 

Mi consejo es, si hay espacio, si hay buena iluminación natural, si queremos romper con las cocinas blancas tradicionales podemos apostar por las cocinas en negro, o por lo menos en gris marengo, tendrán un impacto muy positivo en la vivienda, sobretodo si nos ubicamos de despeñaperros pa`rriba.