REACTÍVATE

18.03.2018

Reactívate viene a ser, por lo que tenemos entendido, una revista o publicación en la que se muestran diferentes espacios urbanos remodelados o rehabilitados, mostrando así nuevos usos y por lo tanto un nuevo público que acudirá a ellos. Dentro de estas rehabilitaciones o mejoras, siempre cabe la duda de si son para bien o para mal, si satisfacen a todos los públicos o a algunos solamente, si son demasiado llamativos o en esta era todo cabe y todo es posible... probablemente sus autores piensen que ya todo es posible, que nada llama ya la atención del usuario, que estamos tan acostumbrados a ver casa día inventos nuevos e imágenes sorprendentes que nada nos asombra, que todo está inventado, que todo es ya común y nada es extravagante en todos y cada uno de los aspectos cotidianos... ¿Quién iba a pensar que se podría hacer un gazpacho de fresas? ¿O una camiseta para deportistas que controle la sudoración y sea refrigerante y corte el viento para ser más rápido? ¿Y un móvil que además de ser teléfono, sea también cámara de fotos y posea más megapíxeles que una cámara fotográfica y aporte también un navegador para no perdernos por las infinitas calles de las grandes ciudades o por las carreteras de los pueblos más recónditos? ¿Y un aparato de cocina que además de cortar, picar y amasar los alimentos, los cocine, hierva, cueza y/o caliente y salgan platos que ni el mismísimo Arzak pueda hacer en tan poco tiempo? Ya nada nos asombra, estamos acostumbrados a todo, a todo.

Pero cuando vemos cosas como estas que se muestran en la revista, todavía nos queda un poco de ingenuidad y sonreímos al pensar que todavía hay más cosas posibles de las que vemos día a día. Como la solución que se le da a la zona centro de esta ciudad de Suiza, donde todo era gris, todo el centro lleno de negocios y empresas, todo gris... Con un tartán, el mismo tipo de suelos que se utiliza para las pistas de atletismo, pero esta vez de color rojo, se ha creado una nueva ciudad, llena de luz, de color, de imágenes que ni se pensaban ver en este tipo de ciudades tan "oscuras y tristes" , se cubrió todo, fuentes, bancos, papeleras...Hasta se cubrió un coche a modo de simpatía. El agua de lluvia se recoge subterráneamente gracias a este tartán, que deja en espacios de acumulación de agua separación entre sus "granos" para que filtre el agua. Bueno, pues como esta idea, tantas otras, con sólo un poco de imaginación se puede dar un lavado de cara a las ciudades y convertirlas en poco menos que turísticas o de interés empresarial, porque no es lo mismo tener una empresa en esta ciudad con este llamativo color rojo, a tenerla en la ciudad de al lado que no tiene ningún atractivo.

Pero, si todas las ciudades ahora empiezan a desarrollar estas nuevas formas de llamar la atención o de rehabilitar su "fachada", al final, será la que menos llame la atención, la única que sí lo haga. ¿Cabe hacer esto en todas las ciudades del mundo? Por suerte o por desgracia, no nos imaginamos el Foro romano pintado entero de verde o una playa con toda la arena teñida de morado, o el centro de Madrid, incluidas las calles asfaltadas cubiertas de césped artificial, o el Guggenheim de Bilbao forrado de papel rosa chicle o la Catedral de Sevilla pintada entera de color blanco... Podrían quedar bien o no, podría ser perenne o efímero, pero lo que si estamos seguros es que propuestas tan arriesgadas tendrían siempre miles de personas en contra, la cuestión es que si no te enfrentas a estos altercados, nunca sabes como podría haber sido, si no te lanzas a la piscina, como se suele decir, no compruebas si sabrás nadar o no, y como quien no arriesga, no gana, pues es mejor arriesgar y lanzarse a la piscina y si nos equivocamos, siempre fue de sabios rectificar... Por lo pronto, las propuestas que aparecen en el artículo no parecen que tengan rechazo ninguno, sino, habría saltado la alarma en los medios de comunicación, peor suerte tuvieron los aparatos de cobrar los tickets de las diferentes zonas azules y naranjas de todas las ciudades y mirémoslos, ahí siguen tan a gusto en cada calle de todas las ciudades.

En cierto modo, cada ciudad debiera tener algún punto de diseño, algo especial, no la típica plaza con la fuente, que aunque se haya remodelado ese mismo año, sigue siendo igual que hace cincuenta, y no solo las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla o Valencia, sino todas y cada una de las ciudades debieran tener su "punto de diseño".


De nuevo, artículo escrito en 2009 durante la carrera para la asignatura de Decoración.